El CASO TRINITY
El Secreto Mejor Guardado.
GENERALIDADES
En
términos sintetizados, esta investigación sostiene que el 16 de agosto de 1945,
una nave con la forma de una pera o aguacate se estrelló en Nuevo México,
apenas unas semanas después de haberse realizado una prueba nuclear en un área
cercana, llamada “Jornada del Muerto”.
HECHOS
Dos
niños, hijos de rancheros del lugar llamados Reme Baca y José Padilla, de 9 y 12 años de edad,
respectivamente; afirmaron haber visto un fuerte destello en el cielo, y una
extraña nave voladora estrellarse contra una torre de comunicaciones. Los niños
se acercaron al lugar, y encontraron un objeto que tenía la forma de un huevo…
o quizás de un aguacate, de color oscuro, opaco y aplanado en la parte
inferior.
Los
niños vieron deambular a tres humanoides, los cuales lucían agitados y emitían
un sonido o ruido semejante al que hacen los bebés al llorar, o, vaya; como el
que emite un ternero herido. Estos seres no caminaban, sino que parecían
deslizarse, y lo hacían rápidamente, de un lado a otro.
Los
entes observados tenían figura antropomorfa; es decir, una cabeza, tronco y
extremidades superiores e inferiores. Eran sumamente delgados y estilizados, y
medían aproximadamente entre 1.20 y 1.40 metros de estatura.
Llevaban
una vestimenta de color blanco o azul claro, muy ceñida al cuerpo, al grado de
que parecía “un traje pintado sobre la piel”. Tenían manos con dedos muy
alargados, una cabeza bastante grande con respecto al físico general
—desproporcionada—, la boca era solo una comisura, la nariz consistía
únicamente en dos fosas nasales y los ojos eran muy grandes y “bulbosos”.
Recordaban los ojos de algunos insectos, como los grillos o las mantis
religiosas.
Los
niños regresaron asustados a sus casas y relataron a sus padres lo que habían
visto, pero estos no les creyeron. Sin embargo, dos días después, acompañados
de un oficial de policía, Eddie
Apodaca, fueron a inspeccionar el lugar. Al no encontrar a los
seres extraños que habían visto anteriormente, tomaron una pieza metálica desprendida
de la nave, y se la llevaron consigo.
Los
militares hicieron acto de presencia en el lugar, comandados por el sargento Ávila, e
informaron que realizarían el levantamiento de un globo meteorológico de alto
secreto, que había caído en el área, mediante una operación masiva de varios
días. Informaron que se trataba de un incidente en el que estaba implicada la
seguridad del país y llevaron maquinaria pesada, dado que necesitaban habilitar
un camino para el arribo de vehículos con plataforma, y demás equipo.
Según los testimonios recopilados, los militares advirtieron a los niños y a sus padres que no debían hablar con nadie, sobre lo que habían visto. El propio policía Apodaca les aconsejó a los testigos no decir nada y se prestó a ayudar a los militares en sus trabajos, sin informar a la prensa ni solicitar una investigación policial.
En
este caso, Apodaca sería el primer eslabón de una supuesta cadena de contención
y censura institucional.
LAS FUENTES
Los
niños que fueron testigos del caso, así como sus padres, guardaron en secreto
lo que habían visto durante un período de aproximadamente 60 años. Toda vez que
los militares les habían advertido que no hablaran del caso, ocurriendo esto
bajo una “atmósfera” especial, dada la Segunda Guerra Mundial, y el naciente
Proyecto Manhattan. En aquellos tiempos, las órdenes militares debían tomarse
con mucha seriedad, ante el temor de represalias legales, o quizás físicas.
Fue
en el año 2003 cuando Reme Baca y José Padilla rompieron el silencio guardado
durante tantos años, y contaron la historia a un periodista local.
Paola
Harris
Paola
Harris,
coautora del libro Trinity:
El secreto mejor guardado, es una periodista dedicada a la investigación del
fenómeno extraterrestre, desde 1979. Es autora de numerosos libros publicados,
especialmente en Europa. Es colaboradora de la revista ufológica Área 51.El trabajo de esta investigadora tiene un sesgo más bien crédulo respecto del fenómeno OVNI y, científicamente hablando, resulta menos riguroso que el de Jacques Vallée.
Jacques
Vallée
Jacques
Vallée,
coautor del libro Trinity:
El secreto mejor guardado, es informático teórico —doctor en ciencias de la
computación—, matemático, ufólogo y astrónomo, con estudios de astrofísica. Es de
nacionalidad franco-estadounidense y también ha sido inversor de alto riesgo en
Silicon Valley, California, EE. UU.Trabajó
en ARPANET, que fue precursor del internet moderno. Formó parte de un equipo
desarrollador de la primera cartografía computarizada del planeta Marte,
vinculada con la NASA. Es autor de numerosos libros, entre ellos Pasaporte a Magonia.
¿EXISTEN
ARGUMENTOS QUE HAGAN DUDAR DE ESTE CASO?
1.
Inconsistencia histórica -Se trata de una contradicción en lo referente a
la participación del policía Eddie
Apodaca, dado que algunas versiones, lo sitúan combatiendo en
Europa durante la Segunda Guerra Mundial, en la fecha del incidente.2. No existen pruebas físicas en del estrellamiento —restos de fuselaje, etc.—. Tampoco hay registros militares que hablen de una supuesta limpieza en el lugar.
Se diría que es demasiado exigente pedir esto; pues un evento de este nivel, seguramente
habría estado clasificado.
3.
El investigador escéptico Brian Dunning - califica este caso como un fraude deliberado, porque, en su
opinión, el testigo José Baca estuvo aportando múltiples versiones diferentes
de su historia. Además, asegura que los dos testigos principales del caso,
tienen un historial “comprobado” de mentir y fabricar historias sobre sus
propias vidas.
Tampoco
existen testimonios independientes que validen el choque de una nave extraña en
el lugar, ni sobre algún trabajo posterior de recuperación por parte del
ejército. No hay fotografías o documentos oficiales que hablen del evento.
LOS
ASPECTOS TÉCNICOS QUE ENVUELVEN ESTE INCIDENTE
El
ufólogo Jacques Vallée ve el hecho como una posible prueba de inteligencia no
humana interesada en la tecnología nuclear de nuestra civilización, cuestión
que se habría observado dos años después, nuevamente con otro supuesto
estrellamiento de un OVNI en Roswell, Nuevo México.
Vallée
sostiene en sus escritos sobre High Strangeness —“alta extrañeza”— que
los incidentes OVNI, suelen poder asociarse alrededor de “umbrales
tecnológicos” de la civilización humana.
La
detonación de una bomba nuclear de prueba, con cerca de 21 kilotones de
rendimiento, un mes antes del incidente, no habría derribado el OVNI mediante
su onda expansiva directa, sino que en este caso, habría atraído la atención
extraterrestre hacia la zona, debido a la liberación de energía atómica.
Jacques
Vallée considera que esto no desacredita el caso; piensa que corresponde a una
prueba de lo que él denomina “Teoría del Sistema de Control”.
Vallée
plantea que el fenómeno OVNI no necesariamente proviene de viajeros espaciales
que sufren accidentes, una vez arribados al planeta. Él propone que los
materiales mundanos recuperados son una especie de “regalo”, que acredita una
huella física en nuestro plano de realidad.
Aunque
no es una teoría atribuible a J. Vallée, Philip J. Corso sugirió que los
primeros sistemas de radar militares de alta potencia de aquella época,
posiblemente interfirieran con los sistemas de guía magnética de estas naves,
provocando caídas accidentales cuando se aproximaban a instalaciones del
gobierno.
¿UN
ESTRELLAMIENTO DE UNA AERONAVE… CON SOBREVIVIENTES?
Existe
una paradoja en los incidentes en los que una aeronave no terrestre se
estrella, dado que se reporta la presencia de seres vivos después del
accidente.
¿Cómo
es posible que, tras un impacto de alta energía y sufriendo una desaceleración
violenta contra el suelo sólido, a cientos de kilómetros por hora, no ocurran
lesiones letales inmediatas y lógicas en seres biológicos?
Existe literatura ufológica en la que se describen estos seres con “anatomías simplificadas”, ausencia de un sistema digestivo o respiratorio complejo, con articulaciones poco anatómicas, lo que llevaría a pensar que podrían ser seres “bioimpresos” o sintéticos.
En
el caso de Trinity, podrían ser entidades biomecánicas conectadas
neurológicamente al vehículo. El impacto podría haber “descalibrado” su sistema
de control, provocando bucles erráticos que los hacían emitir sonidos agudos
como respuesta de alarma. También podría ser una especie de respuesta de
socorro, al estar respirando en una atmósfera con una presión y composición
química tóxicas para su organismo.
Jacques
Vallée les pone nombre: “Proyecciones
de una interfaz adaptativa”.
Vallée
piensa que, durante la supuesta captura de la nave, los militares
estadounidenses realmente no capturaron la tecnología de estos seres, porque
previamente, tanto las entidades como el aparato “motor” de la nave, habrían
sido llevados a otra dimensión —su lugar de origen—, dejando una nave-cascarón
hecha con materiales terrestres.
Esto
conformaría la hipótesis interdimensional del fenómeno OVNI, que hoy día,
vuelve a aparecer en las declaraciones del ex oficial de inteligencia David Grusch.
¿EXISTE
POSIBILIDAD DE SABER MÁS SOBRE ESTE PRESUNTO INCIDENTE?
El presunto estrellamiento de un OVNI en Trinity solo cuenta con dos testimonios recogidos 60 años después de ocurrido el incidente. No hay evidencias extraordinarias, como materiales recuperados cuyo análisis nos aporte algo extraño, y fuera de la normalidad tecnológica que conocemos.
El Congreso de EE. UU. incluyó una enmienda histórica en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA). Esta legislación obliga legalmente al Pentágono —Secretaría de Guerra— y a su Oficina de Resolución de Anomalías (AARO) a revisar todos los archivos gubernamentales de inteligencia y militares, sobre OVNI/UAP.
El
ordenamiento abarca la investigación histórica desde el 1 de enero de 1945; es
decir, el incidente Trinity está dentro del lapso de tiempo contemplado.
Jacques
Vallée ha sugerido que los restos reales aportados de la nave a los
laboratorios fueron transferidos inmediatamente, a contratistas privados de
defensa aeroespacial.
Al
hacer esto, según esta hipótesis, evadirían el control del Congreso y las leyes
de libertad de información; ya que los materiales pasarían a convertirse en
secretos tecnológicos de empresas privadas.
¿POR
QUÉ JACQUES VALLÉE DECIDIÓ INVESTIGAR ESTE CASO Y PUBLICAR UN LIBRO?
Es
normal preguntarse por qué un científico como Vallée, con edad avanzada, una
mente racionalista y una considerable fortuna, decidió arriesgar su reputación
escribiendo un libro que no aporta pruebas concluyentes sobre los hechos que
narra.Es muy posible que Vallée se haya dejado llevar por la insistencia de Paola Harris y por la narrativa emocional de los ancianos; en este caso, por el deseo de encontrar “el caso definitivo” que conectara el fenómeno OVNI con el inicio de la era atómica, dejando de lado su fascinación por los datos “crudos”.
Vallée
no parece arrepentirse, porque ha participado en el pódcast WEAPONIZED with Jeremy
Corbell & George Knapp, donde habló sobre el tema. En el programa participaron el
antiguo presentador de televisión de Bob Lazar —me refiero a George Knapp—, el
cineasta Jeremy Corbell, periodista de investigación en la ufología moderna, y
el propio Jacques Vallée.
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